martes, 7 de junio de 2016

A Muhammad Ali le dieron 10 años de vida cuando le diagnosticaron párkinson



El legendario boxeador Muhammad Ali falleció el viernes pasado a los 74 años tras una larga batalla contra el párkinson y después de una semana en la que su salud había empezado a deteriorarse con rapidez. Pero lo cierto es que, aunque sus allegados y familiares más cercanos sabían que el final de su vida estaba cerca, prefieren recordar cómo el también activista logró superar todas las previsiones y vencer al destino cuando sus médicos le comunicaron en 1986 que no viviría más de 10 años.

"Muhammad afrontaba cada desafío con entereza y determinación, tuviera que ver con su carrera deportiva o con cualquier otro aspecto de la vida. Lidiaba con las adversidades demostrando dignidad y sin sentir pena por sí mismo. Jamás dijo: '¿Por qué me ha tenido que tocar a mí?'. La verdad es que era un hombre con mucho orgullo, porque pensaba que Dios le ponía a prueba todos los días y que siempre se superaba a sí mismo", reveló su buen amigo Tim Shanahan al diario The Daily Mirror.

"Un día me dijo: '¿Tim, recuerdas cuando los doctores de la Universidad de California me dijeron que, como tenía párkinson, no viviría más de 10 o 15 años? Pues mira ahora, sigo en la pelea y no tengo intención ninguna de parar", recordó en la misma conversación.

Muhammad Ali empezó a sentir los primeros síntomas de su enfermedad en el año 1980, pocas semanas antes de su histórica derrota en el cuadrilátero contra Larry Holmes, cuando notó que le temblaban las manos y que no era capaz de articular sus palabras con fluidez. Sus médicos se percataron poco después de que existía un pequeño agujero en su corteza cerebral y aseguraron que podría deberse a su carrera como boxeador. Aunque Ali abandonó el boxeo cinco años después, nunca dejó de involucrarse en la formación de nuevos púgiles al tiempo que participaba en toda clase de campañas para impulsar la investigación sobre su enfermedad.

El funeral de Mohamed Ali será el viernes en su ciudad natal de Louisville



El funeral de la leyenda del boxeo Mohamed Ali será el viernes en su ciudad natal de Louisville, en el estado de Kentucky, donde hoy los vecinos recuerdan al mito entre flores, poemas, luto y banderas a media asta.

El portavoz de la familia de Ali, Bob Gunnel, anunció hoy que el viernes Louisville dará el último adiós al mito del deporte, fallecido anoche a los 74 años de edad por problemas respiratorios en un hospital de Phoenix (Arizona).

En una rueda de prensa en Arizona, Gunnel explicó que en las próximas 24 ó 48 horas el cuerpo de Ali volverá a su ciudad natal para el jueves despedirse de su familia en una ceremonia privada.

Según explicó Gunnel, el viernes una procesión llevará el cuerpo del triple campeón del boxeo en un coche fúnebre por las calles de Louisville, primero por el museo y centro cultural de Muhammad Ali y después por el bulevar que lleva su nombre hasta llegar al cementerio Cave Hill.

Al centro cultural Mohamed Ali hoy se acercaron los vecinos con flores, poemas, globos y peluches para rendir homenaje a la leyenda del deporte mundial por su compromiso político y social.

"El funeral, procesión, le llevará por las calles y permitirá a todo el mundo decir adiós", señaló Gunnel.

La ceremonia del entierro será privada, con la sola participación de la familia y en ella participarán el expresidente de Estados Unidos Bill Clinton, el cómico Billy Crystal y el periodista Bryant Gumbel, detalló el portavoz familiar.

El alcalde de Louisville, Greg Fischer, presidió hoy por la mañana una ceremonia en honor del deportista y ordenó que las banderas estadounidenses ondeen a media asta en todos los edificios gubernamentales de la ciudad hasta que Ali sea enterrado.

"Los valores del trabajo duro, convicción y compasión que Mohamed Ali desarrolló mientras crecía en Louisville le ayudaron a convertirse en un icono mundial. Como un boxeador, se convirtió en el más grande, aunque sus más victorias duraderas ocurrieron fuera del ring", destacó Fischer.

De esta forma, el regidor de Louisville hizo referencia a la importancia de la figura de Ali, que rechazó el servicio militar y llamó a la igualdad de todas las personas sin importar su religión, condición social y color de piel durante la convulsa década de los 60, en plena lucha por los derechos civiles de los afroamericanos.

Según sus biógrafos, la llegada al boxeo de Ali se produjo con 12 años poco después de que le robaran la bicicleta y cuando un policía de Louisville y entrenador aficionado, Joe Martin, le invitó a un gimnasio donde aprendió a utilizar los guantes de boxeo.

Mientras Louisville continúa con sus homenajes al héroe local, en el resto de Estados Unidos se multiplicaron las reacciones a la muerte de Ali, retirado del boxeo desde 1981 y que libró una fuerte batalla contra la enfermedad de Parkinson en sus últimos años.

"Mohamed Ali ha muerto a los 74 años. Un gran campeón y un chico maravilloso. ¡Le echaremos de menos!", escribió en su cuenta de Twitter Donald Trump, aspirante presidencial republicano que, entre sus polémicas propuestas, incluye prohibir la entrada a Estados Unidos de musulmanes.

Precisamente, Ali (nacido Cassius Clay) se convirtió en musulmán y fue miembro de la organización religiosa de la Nación del Islam, de la que también formó parte Malcolm X, símbolo del movimiento más radical por los derechos civiles de la década de los 60.

El expresidente Bill Clinton y su esposa Hillary Clinton, aspirante presidencial demócrata, rindieron anoche homenaje a la leyenda del boxeo, que vivió "una madurez llena de convicciones políticas y religiosas que le llevaron a tomar decisiones difíciles y vivir con las consecuencias".

Otro ex presidente George W. Bush (2001-2009) describió a Ali como un "luchador feroz" y "un hombre de paz" y recordó en un comunicado cómo le entregó en 2005 la Medalla de la Libertad, el máximo honor civil de Estados Unidos. (04-06-2016)

The Sun publica últimas fotos de Muhammad Ali

vida a Muhammad Ali, considerado uno de los íconos del boxeo, fueron publicadas por el diario inglés The Sun en su tapa principal. Cansado por los 32 años de lucha contra la enfermedad del Parkinson, “era irreconocible con respecto a su apogeo”, reseña la descripción al pie de la imagen.

Las fotos del excampeón mundial fueron tomadas dos meses antes de su partida. “Me sentí su aura”, afirmó el británico Zenon Texeira, quien tomó las imágenes, según publicó el diario británico en una nota acompañada también con otras instantáneas de sus mejores momentos.

“2016. . . Ali antes de la muerte aspecto duro con su icónica pose”, señala, según una traducción no oficial del inglés al español de la nota, la descripción de otra de las imágenes.

El ícono del boxeo falleció el viernes 3 de junio a los 74 años en Phoenix (Arizona). "Después de 32 años de luchar contra la enfermedad de Parkinson, Mohamed Alí murió a la edad de 74 años", dijo su portavoz, Bob Gunnell.



CMB confirma choque Mamani-Zlaticanin

El Consejo Mundial de Boxeo confirmó en las últimas horas la realización de la pelea por el cetro mundial en la categoría ligero, entre Franklin “Matador” Mamani y Dejan Zlaticanin, a realizarse este sábado en Nueva York.

De acuerdo al portal oficial de la entidad mundial, el peleador clasificado número dos en el rtanking mundial, el italiano Emiliano Marsili contrajo una enfermedad, razón por la que no podrá pelear ante el peleador montenegrino, quien es considerado libra por libra como uno de los mejores boxeadores del mundo, tanto es así que lo han esquivado los mejores pegadores del mundo, al retador número uno al cetro mundial, que ha quedado vigente por la lesión del venezolano Jorge Linares.

Una vez que se conoció de la enfermedad del italiano, el Consejo Mundial de Boxeo hizo una serie de consultas con los ranquedados entre los cinco mejores del mundo. Una vez que se hizo las consultas correspondientes, el boliviano Mamani aceptó inmediatamente cuando se le consultó en torno a la posibilidad de enfrentar al recio montenegrino. Una vez que hubo el acuerdo entre la WBC y el pegador nacional, la entidad mundial aceptó que reemplace a Marsili.

Mamani, por este motivo, fue programado para pelear este pelea por el cetro mundial, una vez que ha presentado su peso actual, “el cuál está dentro del rango, y fue aprobado médicamente para su compromiso”.

EMOTIVA DESPEDIDA

El “Matador” Mamani, que el viernes fue distinguido por la Policía Boliviana Nacional, tuvo el domingo una emotiva despedida de la entidad verde olivo, que incluso le entregó la enseña nacional y lo despidió con una banda que amenizó la fría madrugada de este domingo, en el aeropuerto Internacional de El Alto.

El peleador nacional se mostró emocionado, por el fuerte respaldo que ha recibido de parte de la entidad a la que representa, tomando en cuenta que es oficial de la Policía de Bolivia.

“Quiero demostrar que el boliviano también puede llegar a ser campeón del mundo”, dijo emocionado Mamani, antes de despedirse de sus camaradas de la entidad policial. Viajó junto a su entrenador, Fredy Mamani, además de su hermano, Humberto, quienes colaborarán con toda su preparación. Una vez que esté en Estados Unidos, sin embargo, se entrenará con algunos de los entrenadores de origen mexicano de Don King Promociones, la empresa que representa al pugil nacional.

“Es la pelea de mi vida, siempre había soñado con llegar a disputar el título mundial, se me ha cumplido el sueño de niño, ahora vamos a dejar todo por lograr algo histórico para el deporte nacional, un título mundial”, dijo antes de partir a territorio norteamericano.

El “Matador” está ante el reto de su vida, razón por la que no piensa en desperdiciar la chance que había perseguido hace muchos años atrás: “pensé que iba a pelear por el cetro de plata en julio, pero Dios me dio la chance de llegar antes al título mundial, no voy a desaprovechar esta oportunidad”, remarcó Mamani, quien ya está en Estados Unidos.

lunes, 6 de junio de 2016

Ali voló como mariposa y picó como una abeja

El legendario excampeón del mundo de los pesos pesados, el estadounidense Muhammad Ali, falleció a los 74 años de edad en un hospital de Phoenix (Arizona, EEUU) donde había sido ingresado el jueves por problemas respiratorios. “Después de 32 años de luchar contra la enfermedad de Parkinson, Muhammad Ali murió”, anuncio Bob Gunnell, el portavoz de la familia Ali.

“El triple campeón de pesos pesados del mundo murió en la noche”, dijo el comunicado. Minutos después, la confirmación llegó a través de su cuenta oficial de Twitter, en la que apareció una imagen del mítico boxeador con la leyenda 1942-2016.

Los pesos pesados nunca habían conocido un ejemplar semejante: un atleta armonioso, de finos rasgos faciales, que se desplazaba por el cuadrilátero como si pisara sobre un lecho de plumas o gravitase sobre un colchón de aire. Una estatua animada de 192 centímetros y 102 kilos de músculos flexibles, animados por una plasticidad innata.

Poseído por las musas en lugar de las furias, eludía el contacto brutal de los de su género y reemplazaba los impactos por picaduras. No tenía puños, sino aguijones. “Pico como un abeja”. No tenía pies, sino alas. “Floto como una mariposa”. Parecía despreciar el intercambio de puñetazos como única forma de violenta imposición, sustituyéndolo por una variedad selectiva de roces letales.

Su ferocidad era poética; y su potencia, sedosa. Era humano. Pero, en su decisión de distinguirse de los demás, se revestía de un distanciamiento despectivo hacia la especie.

Gran parte de su grandeza residió en elevarse por encima de sus imperfecciones, en sobrevivir a sus contradicciones más allá de sus defectos. Fue insolente, arrogante y provocador. Humilló de palabra a sus adversarios, muchos de ellos negros y marginados como él. No fue un modélico esposo. No se comportó como un patriota y se arrojó en brazos de una religión ajena a la tradición. Se comportó como un racista inverso y su realidad estuvo a menudo por debajo de su calidad de símbolo. Pero nada empañó su magnetismo ni rebajó su carisma. Fue The Greatest. El más grande.

Obama y Mayweather honran al mito

PHONEIX/EFE

El presidente de EEUU, Barack Obama, rindió tributo a la leyenda del boxeo Muhammad Ali, “un hombre que luchó por lo que era justo” y que con su victoria fuera del ring, en defensa de la igualdad de las personas, ayudó a construir un mundo mejor.

“Muhammad Ali sacudió el mundo. Y el mundo es mejor gracias a él. Todos somos mejores por ello”, consideró Obama en un comunicado.

Por otro lado, el gran boxeador mundial Floyd Mayweather Jr. homenajeó de gran forma a Mohammad. Destacó que gracias a lo que hizo Ali él ha podido conseguir lo que ahora tiene.

“Pavimentó los caminos, nos abrió las puertas a los deportistas negros para que, en mi caso, haya podido conseguir lo que ahora tengo”, dijo. “Ha muerto un gran hombre y hemos perdido a una leyenda y un héroe”.

El fallecimiento de Ali va más allá del mundo del boxeo y repercute en la sociedad estadounidense, que despide a un icono que llamó a la igualdad de todas las personas sin importar su religión, condición social y color de piel durante la convulsa década de los 60, en plena lucha por los derechos civiles.

Fuera del ring, fue famoso por sus mensajes de libertad, paz e igualdad, así como por su rechazo a la guerra de Vietnam y al servicio militar.




Cinco peleas que marcaron la carrera de Mohamed Ali


1. Cassius Clay-Liston:
Alí tenía 22 años y todavía era conocido como Cassius Clay cuando ganó el título de los pesados al vencer a Sonny Liston por primera vez el 25 de febrero de 1964 en Miami, Florida. El impetuoso retador que hablaba rápido se burló de Liston sin cesar en la previa de la pelea, pero pocos esperaban que ganara. Clay salió fuerte, usando su velocidad y juego de piernas para sacar ventaja contra el lento Liston. Después del sexto round, Liston, con heridas y moretones bajo los ojos y aparentemente con un hombro lesionado, anunciaba que no podía continuar. Clay ganó la pelea por nocaut técnico y luego proclamó al mundo: "Soy el más grande!"
2. Ali-Liston: 
El 25 de mayo de 1965, ya como Mohamed Ali, se volvió a enfrentar a Liston en una revancha en Lewiston, Maine. Fue una victoria por nocaut en el primer round de Ali, en uno de los más controvertidos resultados en la historia del boxeo. A mitad del primer asalto, Liston tiró un jab de izquierda y Ali respondió con una derecha rápida, golpeando a su rival desde abajo. Liston cayó de espaldas, se dio la vuelta y se puso en una rodilla y luego cayó de nuevo. Muchos de los asistentes no vieron el golpe decisivo, apodado por los críticos como "golpe fantasma" pero llamado por Ali el "golpe de anclaje". La escena era caótica, con el árbitro Jersey Joe Walcott luchando para conseguir que Ali se fuera a una esquina neutral, lo que creó confusión sobre el recuento. Liston dijo que fue golpeado por un "buen golpe de derecha", pero dijo que podría haber continuado pues había oído claramente el recuento. 3. Ali-Frazier (1ra): 
La pelea original del siglo en el Madison Square Garden el 8 de marzo de 1971. El premio de 2,5 millones de dólares para cada boxeador fue el más grande para cualquier artista o deportista en ese momento, y 50 países compraron los derechos para la transmisión. Alí comenzó dominando los tres primeros rounds al castigar con varios golpes a Frazier. Este comenzó a tomar el control en el cuarto con una serie de ganchos de izquierda al cuerpo de Ali. En el undécimo round Frazier arrincona a Ali en una esquina, con un gancho de izquierda que casi lo derriba. Ali sobrevivió y luchó bien en los siguientes tres asaltos. Temprano en el decimoquinto asalto Frazier conectó otro gancho de izquierda y Ali, con la mandíbula hinchada, se levantó rápidamente y se mantuvo de pie en medio de una lluvia de golpes, pero Frazier retuvo el título en decisión unánime, propinándole a Ali su primera derrota profesional. 4. Combate en la jungla: 
Ali se convirtió en el segundo boxeador de la historia, después de Floyd Patterson, en recuperar el título mundial de peso pesado cuando noqueó a George Foreman en el octavo round en Kinshasa, entonces Zaire, el 30 de octubre de 1974. Ali llegó a bailar, y Foreman, temido por su pegada y presencia física pura, se fue directamente hacia él. Al principio del segundo asalto Ali fue a las cuerdas y se mantuvo cubierto, dejando a Foreman lanzar golpes desde lejos. Foreman golpeaba con energía en medio de un calor sofocante, incitado por las burlas de Alí, quien conectó a Foreman con una combinación al inicio del cuarto y de nuevo al final del quinto, cuando el campeón se veía claramente cansado. En el octavo Alí conectó una combinación final, un gancho de izquierda que sacudió la cabeza de Foreman y una derecha dura envió a Foreman hacia atrás a la lona. Foreman no pudo levantarse antes de la cuenta y el cambate se dio por terminado. 5. Thrilla en Manila:
Ali se encontraba con un estado de ánimo alegre en su tercera pelea contra su archirrival Joe Frazier. Pero las burlas de Ali a Frazier al decirle "gorila tonto feo" y "Campeón del hombre blanco" enfurecieron a Frazier, que entrenó con intensidad para el combate que se celebró en Manila el 1 de octubre de 1975. Ali salió rápido con una serie de combinaciones, pero Frazier contratacó y como Alí se veía cansado, Frazier centró su ataque con ganchos de izquierda muy perjudiciales. Frazier dominó los asaltos intermedios, pero comenzó a cansarse en el décimo y Ali comenzó a girar con agilidad. En el undécimo round Ali conectó una serie de combinaciones rápidas que dejaron a Frazier con los ojos cerrados por la hinchazón. El entrenador de Frazier, Eddie Futch, detuvo la pelea durante ante de iniciarse el decimoquinto round pese a las objeciones de Frazier, que fue aclamado por Alí como "el mejor boxeador en el mundo - a mi lado".

La última hora de Alí y el conmovedor relato de su hija Hana

Hana Alí fue una de las pocas personas que rodearon al gran campeón en sus momentos finales. Ella y sus hijos querían estar en el instante que el corazón de Muhammad Alí dejara de latir. Tomaron su mano, mientras trataban de mantenerse fuertes.

Esperaban que su corazón se detuviera media hora antes. Habían pasado 30 minutos desde que el resto de sus órganos habían dejado de funcionar. Los médicos sabían que de un momento a otro dejaría de latir. Pero continuaba. Y continuaba. Y continuaba. Nunca habían visto algo similar.

El corazón del campeón seguía dando golpes. Golpes llenos de vida.

Esos fueron los últimos instantes que Hana contó mediante una breve descripción que compartió en su cuenta de Twitter. Fue lo que atravesó junto a los nietos del tres veces campeón mundial de boxeo y el "más grande" deportista del Siglo XX.

"Nuestros corazones están literalmente heridos. Pero estamos muy contentos de que papi está libre ahora. Todos tratamos de mantenernos fuertes y suspiramos a su oído: 'Puedes irte ahora. Estaremos bien. Te amamos. Gracias. Puedes volver a Dios ahora'", reveló la hija de Alí.

Hana, conmovida por las muestras de afecto y devoción, continuó su relato: "Todos nosotros estuvimos alrededor suyo abrazándolo y besándolo y sosteniendo sus manos,pronunciando rezos islámicos. Todos sus órganos fallaron pero su corazón no dejaría de latir. Por 30 minutos… su corazón se mantuvo latiendo. Nunca nadie vio algo como eso. ¡Un verdadero testamento de la fuerza de su Espíritu y Destino!".

"¡Gracias por todo su amor y apoyo!", concluyó la hija del campeón.